Simple. La historia debería ser simple. Algo que se lea rápido y se entienda
fácil. Como esa gente que ves a veces caminar por ahí y te das cuenta.
No hay que suponer nada, nada más te das cuenta. Bueno, mi historia
debería ser así de fácil, no por obvia o por simple, sino por
contundente. También debería escribir así. Oraciones cortas. Claras.
Poco ambiguas. Debería ir al grano. Debería elegir una palabra en vez de
tres. Debería decir eso y significar "eso" como se dice casa y se
significa "casa". ¿Es todo tan claro? A veces sí. A veces la tristeza y
la felicidad se ponen en perspectiva y todo confluye a que yo debería
ser una de esas personas a las que mirás y decís: "Esta tipa no es otra
cosa que lo que es evidente que es" y no esa pelotudés monumental de ser
como uno es, que es una farsa enciclopédica o un turril lleno de dilemas. Y las cosas que me pasen
deberían ser sólo lo que a una persona como evidentemente soy yo es
evidente que le pasen. ¿Y es todo bueno? ¿Y es todo lo que quiero? No, pero al
menos debería ser evidente, cosa de que ya dejemos las sorpresas de lado
y pasemos a problemas más interesantes, como qué hacemos con tanta
evidencia.
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1 comentarios:
para mi eres todo menos simple y eso es lo que te hace tan magnética. Aplaudo!
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