Esto no se trata del amor, eso sería demasiado fácil, sería demasiado simple, sería muy bonito y aburrido.
Es demasiado complicado para ser llamado amor, demasiado real, demasiado sucio, demasiado loco.
Esto es acerca del sonido de sus palabras irritables e impacientes que chocan en las mías quebrantadas y tercas .
Se trata de las muecas, trompas y pucheros que esos sonidos generan.
Se trata de él diciendo algo equivocado en el momento correcto o de mí lanzando acusaciones difíciles, con tanta furia que me quema la garganta.
Se trata de las patadas que le doy a la computadora y de sus respuestas cortantes.
Es acerca de ese sabor amargo y frío del silencio, es el aire casi muerto entre dos cosas vibrantes.
Se trata del olor rancio de la duda que se posa en mi mente y en la suya.
Es ese aire congelado que se pasea por la nuca, y paraliza cada músculo cuando nos decimos adiós.
Es demasiado absurdo para ser amor
Se trata de ese "lo siento" que se pronuncia con desesperación y timidez, pero que viene del corazón. Es la solución al efecto de 'me lastimastes' y que todo se resuelve dentro de dos palabras: "te necesito".
Es demasiado real para ser amor.
Se trata de las veces que no me entiende, que no me comprende, que quisiera que él fuera mas como yo, que rompiera esa delgada capa que me protege, para si entender mis silencios.
Es demasiado intenso para ser amor
Es verlo quedarse callado, estático, su mirada perdida en la pantalla, y es sentir como me acaricia el pelo, calmándome.
Es ese preciso momento que nos damos cuenta que, nos entendemos mas de lo que pensamos.
Es ese segundo que entiendo que odiaría que se pareciera a mi y, agradezco que és todo lo contrario.
Es demasiado extraño para ser amor.
Son los latidos acelerados cuando aparece, son sus interminables preguntas, son mis respuestas bobas .
Es demasiado hermoso para ser amor.
Se trata de esa válvula abierta que fluye y fluye impulsos eléctricos y que hace trabajar nuestras mentes, que mantiene su piel caliente y que mantiene mi piel caliente.
Se trata de su voz que se derrite en mi venas, se trata de mi risa que penetra la suya.
Es acerca de sus dedos clavabandose en mis caderas, de mis uñas en su espalda.
Es acerca de nuestra piel invisible en la punta de nuestros dedos.
Se trata de la distancia que nos acerca
Se trata de sentir su mirada caliente penetrante, atravesando océanos
Se trata de su aliento entrelazado con el mio
Son todas esas sensaciones que se tornan en gemidos, son esas escenas recreadas
en la mente.
Somos demasiado indecentes, demasiado salvajes
Instinto animal sin miedo.
Esto es demasiado de mí y mucho de él para que sea fácil enamorarse.
Y él y yo no somos fáciles, no lo somos.
Si esto fuera 'el amor', el fin estaría cerca, porque el amor es demasiado simple.
No somos tan simples.
No lo somos.
Los amo.
Hola!
viernes
Me quiero ir!- grité y salí corriendo
Se quedó ahí, estático, como todas las veces.
Era una calle inmensa, en alguna ciudad que desconozco, todo estaba paralizado menos el sonido del viento que azotaba las veredas, levantando polvo y las hojas secas del otoño, hacia frío y yo caminaba...buscando.
De pronto y como entrando a otro escenario, todo empezó a cobrar vida, a lo lejos podía oír el ladrido de un perro, a un lado un mercado y gente a gritos ofreciendo sus cosas, niños jugando pelota en la calle de barro, yo caminaba observando todo y ellos me observaban a mi.
Una mezcla de colores de los rayos del sol, se paseaba por los toldos traslúcidos, la mayoría de lona azul o naranja, hacían como una fornicación de colores que se chocaban en mi cara, obligandome a fruncir el ceño y desviar la mirada por la intensidad de la luz.
Yo seguía caminado...
Y estaba él, con una paz que me intranquilizaba, siguiendome de lejos, a veces apresuraba el paso, pero como siempre.. no me alcanzaba.
Caminé por uno de los pasillos del mercado, personas vestidas raras, muy colorido, me sonreían y se encerraban en su pequeñas carpas, como de pequeños circos, sentía una extraña sensacion en ese lugar, ansiedad, angustia, curiosidad y no podía contenerme.
De rato en rato regresaba a mirar hacia atrás y él seguía ahí, absorbiendo todo lo que yo trasmitía, sonreía, lloraba, me detenía, él hacia lo mismo, era como mi reflejo personificado en él...siempre él.
Desperté y el día afuera es gris y llueve y todo sigue igual...
Son las 4:00 estoy sola, sentada en una cafetería, escribiendo, mientras espero mi turno de una consulta, y pienso, pienso en todo, por mas que quiero separar las cosas, no puedo
Es inevitable, no se puede separar el sentimiento y las emociones que esto genera, con la capacidad para poder manejar situaciones, ni siquiera con lo mas simple de un dia rutinario. Todo va conectado.
Es este el amor del que todos hablan?
Es el detonante de mi ansiedad y al mismo tiempo algo así como mi pared anti-ruido, no escucho, ni veo nada cuando estoy con él, como si me encerrara en un circulo.
Cómo una especie de "panic room", puedo refugiarme y sentirme segura ahí, afuera todo continua, mi vida entera continua, pero mis emociones estan encerradas..
..en él.
De pronto y sin previo aviso, es como si me aventara una granada defensiva, de esas de gas lacrimógeno, y me obliga a salir huyendo y no quiero regresar..pero regreso, porque no hay otro lugar mas seguro y que me haga sentir completa, que ese.
Son horas, minutos, todos los días de un año entero.
Recuerdan ese estante en que les conté donde guardo recuerdos?... ése, en el que sobra espacio...lo cargo conmigo cuando entro y cuando salgo del 'panic room'...lo cargo conmigo siempre, mientras espero que ese espacio sea ocupado por recuerdos a su lado.
Me tengo que ir, ya es mi turno.
Los amo y también los extraño.
Se quedó ahí, estático, como todas las veces.
Era una calle inmensa, en alguna ciudad que desconozco, todo estaba paralizado menos el sonido del viento que azotaba las veredas, levantando polvo y las hojas secas del otoño, hacia frío y yo caminaba...buscando.
De pronto y como entrando a otro escenario, todo empezó a cobrar vida, a lo lejos podía oír el ladrido de un perro, a un lado un mercado y gente a gritos ofreciendo sus cosas, niños jugando pelota en la calle de barro, yo caminaba observando todo y ellos me observaban a mi.
Una mezcla de colores de los rayos del sol, se paseaba por los toldos traslúcidos, la mayoría de lona azul o naranja, hacían como una fornicación de colores que se chocaban en mi cara, obligandome a fruncir el ceño y desviar la mirada por la intensidad de la luz.
Yo seguía caminado...
Y estaba él, con una paz que me intranquilizaba, siguiendome de lejos, a veces apresuraba el paso, pero como siempre.. no me alcanzaba.
Caminé por uno de los pasillos del mercado, personas vestidas raras, muy colorido, me sonreían y se encerraban en su pequeñas carpas, como de pequeños circos, sentía una extraña sensacion en ese lugar, ansiedad, angustia, curiosidad y no podía contenerme.
De rato en rato regresaba a mirar hacia atrás y él seguía ahí, absorbiendo todo lo que yo trasmitía, sonreía, lloraba, me detenía, él hacia lo mismo, era como mi reflejo personificado en él...siempre él.
Desperté y el día afuera es gris y llueve y todo sigue igual...
Son las 4:00 estoy sola, sentada en una cafetería, escribiendo, mientras espero mi turno de una consulta, y pienso, pienso en todo, por mas que quiero separar las cosas, no puedo
Es inevitable, no se puede separar el sentimiento y las emociones que esto genera, con la capacidad para poder manejar situaciones, ni siquiera con lo mas simple de un dia rutinario. Todo va conectado.
Es este el amor del que todos hablan?
Es el detonante de mi ansiedad y al mismo tiempo algo así como mi pared anti-ruido, no escucho, ni veo nada cuando estoy con él, como si me encerrara en un circulo.
Cómo una especie de "panic room", puedo refugiarme y sentirme segura ahí, afuera todo continua, mi vida entera continua, pero mis emociones estan encerradas..
..en él.
De pronto y sin previo aviso, es como si me aventara una granada defensiva, de esas de gas lacrimógeno, y me obliga a salir huyendo y no quiero regresar..pero regreso, porque no hay otro lugar mas seguro y que me haga sentir completa, que ese.
Son horas, minutos, todos los días de un año entero.
Recuerdan ese estante en que les conté donde guardo recuerdos?... ése, en el que sobra espacio...lo cargo conmigo cuando entro y cuando salgo del 'panic room'...lo cargo conmigo siempre, mientras espero que ese espacio sea ocupado por recuerdos a su lado.
Me tengo que ir, ya es mi turno.
Los amo y también los extraño.
Silencios bulliciosos.
miércoles
“Dejaste un imbécil
muy grande, en mi frente pintado”
J. Sabina
Hoy me puse a pensar en todas las cosas que no sabe de mí. Son muchas. No sabe que me cepillo los dientes sentada en el toilet porque no me gusta mirarme en el espejo cuando lo hago, que colecciono carteras y nunca las uso, que no me gusta tomar agua pero lo hago obligada, que me quedan horrible los aretes en las orejas y que tengo miedo de la oscuridad.
No sabe lo que soy capaz de dar, de lograr o de perder por orgullo. No sabe qué clase de brillo tienen mis ojos después de haber llorado, que no puedo tomar vino si no es en una copa y que detesto los vasos de plásticos. Tampoco sabe que voy a las tiendas de libros y agarro uno al azar sólo para olerlo, que no me gusta el café de las cafeterías. No sabe que me siento sola aun rodeada de mucha gente, que me gusta dormir siestas en el piso junto a mi perro, que me encanta la lluvia y que ando descalza.
No sabe que me gustan los crucigramas, que no puedo controlar mis celos, que no tengo paciencia para los vídeo juegos, que tengo que dormir con los pies descubiertos aunque haga mucho frío.
No sabe que en verdad nunca sentí esto que estoy sintiendo, que no le pongo sal a las ensaladas y que adoro la mostaza.
No sabe que siento que estoy interponiéndome a que usted se de una oportunidad mas con su pasado, que por eso me voy, que no me gustan los zapatos, y que no se planchar.
Tantas cosas más que ni sospecha, pero, ¿serán importantes esas pequeñeces? no estoy segura. Lo cierto es que estoy aquí tratando de buscar las palabras adecuadas para explicar algo que no se como hacerlo.
Entonces, al principio llega la frustración y después la soledad y se transforma en el lugar donde se invierten todas las excusas. Que si el miedo, que si las dudas, y aquellos silencios interminables...
Y en el medio del bullicio que tengo en la cabeza, sobresale una duda
¿Estoy haciendo esto porque es lo mejor para mi o para usted?
...y continuamos con ese silencio tumultuoso.
En otras noticias ya sólo faltan 7 semanas para que me quiten el yeso y me ponga la bota de aire.
muy grande, en mi frente pintado”
J. Sabina
Hoy me puse a pensar en todas las cosas que no sabe de mí. Son muchas. No sabe que me cepillo los dientes sentada en el toilet porque no me gusta mirarme en el espejo cuando lo hago, que colecciono carteras y nunca las uso, que no me gusta tomar agua pero lo hago obligada, que me quedan horrible los aretes en las orejas y que tengo miedo de la oscuridad.
No sabe lo que soy capaz de dar, de lograr o de perder por orgullo. No sabe qué clase de brillo tienen mis ojos después de haber llorado, que no puedo tomar vino si no es en una copa y que detesto los vasos de plásticos. Tampoco sabe que voy a las tiendas de libros y agarro uno al azar sólo para olerlo, que no me gusta el café de las cafeterías. No sabe que me siento sola aun rodeada de mucha gente, que me gusta dormir siestas en el piso junto a mi perro, que me encanta la lluvia y que ando descalza.
No sabe que me gustan los crucigramas, que no puedo controlar mis celos, que no tengo paciencia para los vídeo juegos, que tengo que dormir con los pies descubiertos aunque haga mucho frío.
No sabe que en verdad nunca sentí esto que estoy sintiendo, que no le pongo sal a las ensaladas y que adoro la mostaza.
No sabe que siento que estoy interponiéndome a que usted se de una oportunidad mas con su pasado, que por eso me voy, que no me gustan los zapatos, y que no se planchar.
Tantas cosas más que ni sospecha, pero, ¿serán importantes esas pequeñeces? no estoy segura. Lo cierto es que estoy aquí tratando de buscar las palabras adecuadas para explicar algo que no se como hacerlo.
Entonces, al principio llega la frustración y después la soledad y se transforma en el lugar donde se invierten todas las excusas. Que si el miedo, que si las dudas, y aquellos silencios interminables...
Y en el medio del bullicio que tengo en la cabeza, sobresale una duda
¿Estoy haciendo esto porque es lo mejor para mi o para usted?
...y continuamos con ese silencio tumultuoso.
En otras noticias ya sólo faltan 7 semanas para que me quiten el yeso y me ponga la bota de aire.
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