A veces me pregunto dónde estás, es una pregunta recurrente, "dónde
estás", en ocasiones me tranquilizo respondiéndome que estás ahí, tan
desesperado como yo lo estoy.
Una tranquilidad contradictoria.
Hay
días que camino y te imagino caminando, sintiéndote igual que yo, con
esa misma sensación inequívoca de que sos un loco desquiciado e
incomprendido. Un analfabeta sentimental que avanza y avanza, a paso
firme pero sin rumbo fijo. Un neurótico que va errando una y otra vez,
pero que camina, con culpa, pero camina.
Camino.
Otra veces
te veo reflejado en la ventana del tren donde apoyo mi cabeza, mirando
al exterior casi sin esperanzas, recordando situaciones que sólo generan
confusión, entonces aprieto los ojos y respiro profundo. Después me doy
cuenta que son situaciones que sólo entiendo yo y que sólo yo siento, y lo comprendo todo.
Otros días son mejores y siento que lo voy superando y camino libre y sonrio, casi como un cliché. Me gustan esos días, días como hoy que igual me pregunto, pero sin desesperación ni tristeza, sólo con curiosidad.. ¿Dónde estás?
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4 comentarios:
Qué bueno volverte a ver por acá! Emocionante como siempre.
:) gracias por seguir acá Jorge
Aquí esta u lector 0/
Bonitas piernas. Buena foto.
No se estos escritos son algo delirantes, apuntan a cualquier lado...
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