La leche evaporada me dura el doble, y no estás.
Esa medida absurda con la que intento calibrar tu ausencia.
Anoche hablábamos de vos, de tu historia, miramos tus fotos,
siempre fuiste muy linda.
Me acordé de la
ultima vez que me enfermé muy grave y dormí días y días enteros, recuerdo que cada
vez que abría los ojos estabas ahí, no importaba el horario, estabas ahí, yo
solo abría los ojos buscando confort en los tuyos, te miraba y sentía tu mano
tibia en mi frente y yo regresaba a dormir,
tranquila, con esa confianza absoluta de que no te irías nunca.
He buscado palabras para escribir y describir tu partida,
pero no las encuentro, no las hay, solo hay efectos, como ese constante nudo en la garganta que automáticamente convulsiona en mi pecho, la respiración agitada y repentina que irónicamente me asfixia, la lluvia diaria de mis ojos desde hace tres meses, la sonrisa triste que
causa la nostalgia de recordarte.
No dejaste un vacío, dejaste un abismo.
5 comentarios:
Han pasado tantos años y sigo pasando de vez en cuando por tus letras para encontrar como haces de lo cotidiano algo gran, un gran recuerdo que duela o alegre.
Siempre duele partir, pero hoy siento gusto de volver por aquí :)
Al leer tu post me he quedado yo también un poco mudo. Pone escrito en la cabecera del recuadrito donde se escriben los comentarios la palabra "sienten!!.." y por hacer caso al imperativo decir que ahora me siento algo apesadumbrado.
Un besín y ánimo (que tristeza la mía la de no saber que palabras escribir para que salte ese resorte que todo el mundo tenemos y alguien al leer este comentario suelte aunque sólo sea una pequeña y escondida sonrisa)
Caló: siempre seras bienvenido. Un gusto verte tambien. Un abrazo.
Pablo: Con leerme me dices mucho. Gracias, un besín.
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