Los recuerdos tienen una profundidad fuera de lógica ; asociaciones arbitrarias y literales, que sólo tienen sentido en uno mismo. Asociaciones que te llevan de ver una imagen de una moto a imaginar su cara.
Recuerdos que salen en forma de gritos, sin sonidos, porque hasta esos ruidos son redundantes, siempre repitiendo lo mismo. Siempre, nunca.
Recuerdos que llegan en momentos inoportunos, de esos que no se pueden controlar y que son inaguantables, porque te duelen, porque quieres todo lo contrario. Olvidar.
Historias inacabadas.
La intermitencia de recuerdos en álbumes en los que estás en cada página, de fondo, de frente, de perfil, en primer plano, en algún lugar de cada página del álbum y de muchas cosas, tantas otras cosas, que tengo ganas de quemar. Y no porque no haya sido feliz, todo lo contrario. Pero sé que mientras siga existiendo esos lugares de referencia, me va a ser muy difícil escoger nuevos destinos (y los necesito)
La cobardía de agarrar los cerillos.
'Quemar' es una palabra muy fuerte y con el fuego no se juega.
Just that something so good
Just can't function no more.
Just can't function no more.

1 comentarios:
Olvidar. Olvidar que olvidaste para volver a recordar.
Los recuerdos son como el pasamanos de madera de una vieja escalera, que el tiempo y el uso los va desgastando hasta tomar otra forma, hasta acabar redondeado, modificando sus curvas para ser más agradable. Pero sin dejar de cumplir su cometido, para ayudar en momentos complicados.
Muchas veces quise olvidar y muchas más me alegré de no haberlo hecho.
Un besín Carla
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