Adentro nosotros.
Se escuchaba el ruido de las copas, el cristal chocando suavemente en sus labios
el eco que salia de su garganta engullendo el liquido rojo intenso.
Yo lo observaba, como se observa aquello que nunca se quiere dejar de mirar.
Se escuchaba también, la resonancia de sus cubiertos al apoyarlos
en cada lado del plato, cuando quería enfatizar con gestos lo que me decía en palabras.
Yo me perdía en sus manos..
Afuera llovía
Adentro las velas, las servilletas..nosotros.
En la mesa estábamos los dos, y sólo hablaba él
Yo no escucho palabras sólo los ruidos
que él provoca.
Me mira y sonríe (sus labios se mueven)
a mi me distrae el subir y bajar de sus pestañas
Este sueño no debería acabar nunca, pensé.
Y acabó, como todo.

2 comentarios:
Lo recuerdo si, perfectamente...
Me gustó pero el final suena tan... ¿roto? y tan rotundo que hace que sea tan real.
:)
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