Les dejo una carta de la época donde las revoluciones se peleaban con valentía o cómo diría mi abuela "con huevos bien puestos" (cojones).
Entre batallas, distancias y conquistas.
Una de las muchas cartas que le escribió Manuela Sáenz a Simón Bolivar, el llevaba mucho tiempo en viaje conquistando nuevos pueblos, la distancia y las obligaciones pone a prueba cualquier relación, no era fácil confiar sólo en el amor que se profesaban, si no confiar el uno al otro...en tiempos dificiles.
Simón,
Ruego a Dios, con todas mis fuerzas, no me encuentre con la sangre alborotada, cuando pretenda convencerme que a usted no le aflige la soledad que lleva en sus morrales.
¡Vaya pretensión la suya!
Yo sé que su piel sangra y conozco el sabor de sus lágrimas.
A mí, no me venga con esas pendejadas.
Bien sabe usted que ninguna otra mujer, podrá deleitarlo con el fervor y la pasión que le profeso..
Si no es tan valiente como cuando conversa con el tronar de los cañones, ni tan tierno como cuando perdona chapetones, le pido que no me retenga a su lado.
Puedo lidiar con sus ausencias, pero no con sus soberbias.
Le recuerdo que yo disparaba un fusil, a galope, mucho antes de saber de su existencia…
Su amada loca, siempre suya.
Manuela.
....
A usted:
Quiero decirle que usted ha sido el único del cual no he querido huir.
Su mirada y su aliento me acompañan siempre, no tengo otra opción más que amarlo.
Mi corazón le pertenece ¿qué va hacer con el?...
Su loca.
Carla.
Foto mayo 2011 en casa de Johan.
ps. recien leí un libro con esa historia romantica de Simón y Manuela y me dejó totalmente enamorada del amor, quise compartir un poco con ustedes.
Los amo.




